FVB y la UB cierran con éxito la primera edición sobre protección a la infancia
29 de abril de 2026
“La escucha es la mejor terapia. Esto va de salvar vidas”
27 de mayo de 2026

Comparteix-ho

Primera acogida social: cómo escuchar sin hacer daño ante una situación de ASI

Cuando hablamos de acogida social, nos referimos a ese primer momento en el que una persona (niño, niña, adolescente, persona adulta o familiar) habla por primera vez con una profesional del ámbito social sobre una posible situación de abuso sexual infantil, una sospecha o una vivencia de vulnerabilidad.

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

Puede tratarse de una trabajadora social, una educadora social, una profesional de una entidad, del ámbito comunitario o de cualquier persona que, desde su rol profesional, se convierte en una primera puerta de entrada al acompañamiento.

Es un momento especialmente delicado. La persona puede llegar con miedo, culpa, vergüenza, confusión o muchas dudas. Y la forma en que se sienta escuchada en esa primera conversación puede influir en su confianza, en su sensación de seguridad y en su disposición a seguir recibiendo ayuda.

Ante una situación así, es habitual que también aparezcan dudas en la persona profesional: qué decir, cómo reaccionar, hasta dónde preguntar, cuándo derivar o cómo evitar causar un daño añadido. Son dudas comprensibles, porque la primera acogida no es una conversación cualquiera: es una puerta de entrada al acompañamiento y, en muchos casos, al inicio de un proceso de protección y reparación.

Por eso, la buena voluntad y la sensibilidad son imprescindibles, pero no siempre suficientes. Una respuesta inadecuada, aunque sea bienintencionada, puede hacer que la persona se sienta cuestionada, presionada o poco creída. En cambio, una acogida cuidadosa puede transmitir calma, seguridad y confianza.

Acoger bien no significa investigar, interrogar ni resolverlo todo de inmediato. Significa saber escuchar, respetar el ritmo de la persona, no minimizar lo que expresa, no juzgar y acompañar desde un lugar seguro. También implica conocer el propio rol profesional, saber cuándo derivar y cómo coordinarse con otros recursos especializados.

Formarse en acogida social permite actuar con más seguridad, reducir la improvisación y contar con un marco claro para responder ante situaciones complejas. También ayuda a cuidar a la propia persona profesional, que puede verse impactada emocionalmente ante relatos o sospechas de abuso sexual infantil.

Desde la Fundación Vicki Bernadet sabemos que esa primera conversación puede marcar la diferencia. Puede abrir una puerta a la confianza, al acompañamiento y a la reparación.

Por eso impulsamos el Curso de Acogida Social en casos de abuso sexual infantil, una formación pensada para profesionales que pueden encontrarse ante una revelación, sospecha o situación de vulnerabilidad y quieren saber cómo actuar con criterio, sensibilidad y responsabilidad.

Porque en una primera acogida social, escuchar bien también es proteger.

Inscríbete

Artículos relacionados